Sierra de Utrera (21/oct/2017)

La salida de octubre fue a la Sierra de Utrera, una zona kárkstica, similar al Torcal de Antequera, pero de menores dimensiones. Sin embargo, este torcal tiene sus propios encantos: además de las formas pétreas moldeadas por la erosión, la cantidad de vegetación es mucho mayor que en su hermano mayor, gracias a que ha sufrido una presión ganadera más suave. Otro de los encantos de esta sierra es el llamado Canuto de la Utrera, un cañón formado por el hundimiento de la roca caliza que se encuentra en la parte sur de la sierra. El Canuto conecta la parte oeste con la este, extremo en el que se pueden encontrar los Baños de la Hedionda. Como su nombre permite adivinar es un manantial de aguas sulfurosas junto al río Manilva que está acondicionado para darse en sus aguas, tan pestilentes como sanadoras, según se dice. De hecho, alguien mencionó que el mismo Julio César vino a estos baños a curarse una afección de la piel, y lo consiguió. Personalmente, me parece difícil de creer pero admito que no tengo pruebas que demuestren su falsedad.

En nuestro recorrido no pasamos por el Canuto, aunque sí nos acercamos después con el coche a los Baños de la Hedionda. Nosotros optamos por adentrarnos en el corazón de la sierra. Aparcamos los coches junto a la carretera de Manilva a Gaucín (A377), a unos 3 km de la salida de la autopista de peaje. En ese lugar hay una explanada junto al inicio del sendero por el Canuto de la Utrera. Nosotros empezamos siguiendo ese camino y pasando junto a varias casas en la zona conocida como Los Llanos. Unos 700 m después dejamos el carril. El carril sigue un poco más hacia el sur, hacia el Canuto, y nosotros iniciamos un zigzag para subir hacia el interior de la sierra.

A partir de ese momento, la vegetación empieza a ser mucho más abundante. Con la altura que vamos tomando, las vistas se hacen más amplias. Hacia el sur tenemos el Canuto y detrás podemos ver el Peñón de Gibraltar. Incluso se ve sin problema el Atlas. La pared junto a la que vamos ya tiene la forma característica del Torcal, con los estratos erosionados intercalados con otros que lo están menos, formando esas torres de piedra tan atractivas. El camino por dentro de la sierra es difícil en ocasiones, debido a la cantidad de vegetación, con muchos lenticos, acebuches y palmitos. El camino está señalado informalmente con hitos de piedra y no siempre es fácil de encontrar. En nuestro caso lo conseguíamos gracias a que Alberto había hecho el recorrido con anterioridad. Continuamos unos 400 m hacia el norte hasta un mirador natural en el que pudimos ver el paisaje hacia el oeste y hacia el norte. Después anduvimos unos 200 m hasta llegar a un punto en el que las paredes eran las más altas de la zona y daba la sensación de formar una pequeña catedral natural. Encontramos una vía de escalada marcada en la roca.

Hicimos la vuelta por el mismo camino y volvimos a los coches para ir a dos lugares más. El primero era junto al cauce del río Manilva. Seguimos la carretera A377 un kilómetro y medio, aproximadamente, hasta llegar a un carril terrizo en la parte este de la carretera. Por ese carril bajamos hasta llegar al río Manilva, donde dejamos los coches junto a un pequeño puente. Continuamos andando unos 300 m por un sendero que transcurre paralelo al cauce, pero a mayor altura. En ese punto se podía ver el acantilado que forma el valle del río Manilva, con unas formas similares en las rocas, pero de mucha mayor altura. Volvimos a los coches y condujimos hasta el último punto, los Baños de la Hedionda. Para llegar a ellos, volvimos por la A377 hasta la rotonda que hay junto a la entrada a la autopista y tomamos el Camino de los Baños, que transcurre hacia el noreste paralelo a la autopista de peaje. Justo bajo la autopista, tomamos el desvío que lleva al norte y aparcamos los coches en una explanada, desde donde anduvimos hasta los baños, en los que la mayor parte del grupo aprovechó para darse un baño refrescante. Por falta de tiempo no hicimos el Canuto chico, en la parte norte de la sierra, antes del carril por el que bajamos al río Manilva, así que ya tenemos excusa para volver, si es que hacía falta.

Antonio López cuenta en su blog una ruta por la Sierra que coincide en parte con la nuestra y que además hace la parte del Canuto de la Utrera y sube más allá de los Baños de la Hedionda. Antonio también ofrece otra ruta circular que empieza en el mismo sitio, baja por el Canuto, rodea por el este la sierra junto al cauce del río Manilvay, pasa por el norte y la cruza en dirección sur hasta conectar con la nuestra ruta. Kminante del Sur también ofrece una ruta circular alrededor de la sierra, en este caso sin entrar en ella.

Este es la ruta de la excursión.

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