24 sept. 2012

Cauce bajo del Higuerón (22/sep/2012)

El cuarto sábado de septiembre era la fecha que habíamos acordado para inaugurar la temporada 2012/13, con una excursión fresquita porque aún hace calor. Inicialmente se propuso ir a El Chorro, pero después se cambió por el río Castor en Estepona. Río que no conocíamos pero que tenía un aspecto magnífico en las referencias que habíamos visto en internet. Sin embargo, cuando Arturo nos convocó, empezaron a disculparse casi todos, se dio la desafortunada circunstancia de que la mayoría tenía otros compromisos previos o sobrevenidos que les impedían venir.

A pesar de todo, quedamos para desayunar junto en Teatinos y allí acordar al menos las fechas y destinos de las primeras excursiones de la temporada. La docena que allí nos juntamos conseguimos por lo menos ese objetivo menor, fijar fecha y lugar de las tres próximas salidas. Contando, contando éramos sólo cuatro los que podíamos ir ese día: Fausto, Lola G., Teresa y su seguro servidor, José Webmaster. Tras pensar si merecía la pena ir hasta Estepona viendo la hora que era ya y teniendo en cuenta que ninguno sabía el camino de acceso al río, decidimos, en primer lugar, que ya que estábamos allí, íbamos a salir a algún sitio y, en segundo lugar, que más vale buenísimo conocido que magnífico por conocer y nos acordamos hacer la parte baja del Higuerón. Un sitio conocido, más cercano, mucho más tranquilo que su vecino el Chíllar y que merece la pena revisitar con cierta frecuencia.

Seguir Leyendo Llegamos y los cuatro y aparcamos en Frigiliana, cerca del antiguo Ingenio y bajamos hacia el río por el camino y bajamos por el carril de cemento hasta el cauce del río. El primer tramo lo hicimos por la acequia baja para ahorrarnos unos breves metros de desnivel y en poco llegamos al cauce del río. Esa primera parte estaba seca, de hecho tardamos un buen rato antes de llegar a la zona por donde discurria agua por el cauce. El primer hito del camino fue la balsa de agua, con gente incumpliendo la prohibición del baño y un nivel de agua sensiblemente inferior al de otras ocasiones. Un poco después encontramos el cruce con el camino que va a la Fuente del Esparto, y que si no me equivoco comparte con el GR-242. Aunque ahí el cauce del río todavía estaba seco, sí que tenía ya agua la acequia que iba a su lado, que es la que llena la balsa. Lo siguiente que nos llamó la atención fue una pequeña subestación eléctrica de la que no supimos imaginar de dónde sacaba la energía. Enfrente había una especie de escalera de cemento que nos pareció una protección para una tubería que parecía verter el agua desde la acequia de arriba a la de abajo.

Empezamos a ver agua en el cauce unos diez minutos después, y ya no dejó de acompañarnos el resto del camino. A continuación una agradable poza con una familia bañándose y una zona de recreo con vestuario incluido, que aprovechamos para cambiarnos y ponernos los pertrechos de agua. El camino seguía con el mismo aspecto, las piedras blancas de la parte seca del cauce junto a zonas con más y menos agua y las escarpadas laderas más o menos cubiertas de vegetación, pero con un aspecto bastante seco que delataba el tiempo que hacía que no llovía por allí.

Llegamos al principio de la acequia de arriba y la caseta de la toma de agua, momento que más o menos coincidió con una magnífica vista del pico del Cisne. A partir de ese momento el río se puso un poco más escarpado y aumentó notablemente la cantidad de agua, vegetación más exuberante, más pozas, zonas angostas, ... Una gozada, vaya. Así que seguimos por el río más un menos durante una hora más, disfrutando como niños, dándonos un bañito en una de las pozas para refrescarnos y gozando del paisaje. Acabamos llegando a una segunda zona de cahorros, donde salvamos un par de pequeños obstáculos y llegamos a una preciosa cascada de unos tres metros de alto. Aunque se puede pasar la cascada por la roca que hay al lado, decicimos no hacerlo. A esa roca alguien le pegó seis o siete piedras para hacer de asideros y puso una cuerda para que el paso fuera asequible. Sin embargo, faltaban las dos o tres piedras de arriba y ya estábamos satisfechos del camino que habíamos hecho ese día. Nos dimos un relajante baño bajo la cascada y comimos a la sombra. Después de un agradable rato, volvimos por el mismo camino, sin prisa y disfrutando otra vez de algunas de las pozas en las que nos dimos otra sesión de spa aprovechando la deliciosa temperatura del agua del río. Sin más novedades, llegamos de vuelta a Frigiliana, donde una cervecita fresca punto la guinda al día.

En resumen, el Higuerón es una alternativa magnífica al Chíllar. El paisaje es similar, quizás tenga menos pozas donde bañarse y los cahorros sean menos espectaculares, pero ahora mismo ofrece una tranquilidad que no se tiene en el Chíllar. El tramo que contamos arriba es de unos 6 km de largo (no estoy seguro porque el GPS perdía la señal con frecuencia en el fondo del valle) y no tiene más dificultad que la de andar por el agua en algunas partes, lo resbaladiza que están algunas piedras y alguna pequeña trepada que hay que hacer. Para aquellos a los que se les haga corto, pueden seguir hasta la balsa de agua y subir desde ahí hasta el pico del Cielo.

Las fotos, en breve.


Ver Curso bajo del Higuerón en un mapa más grande


16 sept. 2012

Sierra Nevada. Ruta de las lagunillas (16/jun/2012)

Este año la excursión de verano a Sierra Nevada se adelantó para que los tenían que estar examinando y en tribunales (no de los penales) pudieran unirse al grupo. En esta ocasión, como en el 2010, nos quedamos a dormir en el albergue universitario.

El sábado la excursión tenía como destino recorrer algunas de las lagunas de la zona de la cuenca del río Dílar. En concreto, teníamos en mente acercarnos al Lagunilla Misterioso, la Laguna Carnero y las Lagunillas de la Virgen. El domingo lo reservamos para repetir el camino del albergue de San Francisco al centro de visitantes del Dornajo, porque algunos se lo perdieron en 2010 y tenían mucho interés por hacerlo.

Seguir Leyendo Así que el sábado arrancamos por el camino del albergue universitario al Veleta, a una excursión sin altas cumbres que subir, pero como dijo Paco, no menos interesante por ese motivo. Dejamos la carretera del Veleta para seguir por el camino que sale en dirección sur hacias las pistas de la estación de esquí. Cruzamos la zona de pistas del Veleta hasta llegar al paso que hay bajo el observatorio astronómico hacia la zona de la Laguna de Yeguas y seguimos un poco hacia el sur, pasando entre el telesilla Laguna y la Laguna de Yeguas. Poco después giramos hacia el oeste, es busca de la primera laguna, el Lagunillo Misterioso. El lagunillo estaba precioso, con las aguas transparentes y un prado verdísimo alrededor.

Tras un pequeño descanso para disfrutarlo, nos pusimos en marcha hacia la Laguna Carnero. Seguimos hacia el oeste, rodeando la Arista del Cartujo por su extremo norte y en poco tiempo nos plantamos en segunda laguna. Ahí nos detuvimos un rato más largo y aprovechamos para almorzar. Una vez recuperados, iniciamos la vuelta, pero en vez de volver por el mismo camino, pasando por el Lagunillo Misterioso, dimos un pequeño rodeo un poco más al norte, vaya usted a saber por qué. Arturo sugirió subir hasta el refugio de Elorrieta y volver por la cuerda, pero Paco le previno de que había un par de pasos difíciles, así que Arturo se abstuvo de hacer el itinerario alternativo.

Seguimos hacia el oeste, hasta las Lagunillas de la Virgen, que tenían los neveros más grandes que vimos ese día. Y ya desde las lagunillas subimos al norte, pasando por el borde la Laguna de las Yeguas y recuperando el camino por el que habíamos venido a través de las pistas de la estación de esquí.

Antes de llegar al albergue, Arturo y un servidor nos acercamos al edificio del antiguo observatorio universitario, que está en muy mal estado. Bescando por internet, he encontrado un par de páginas en las que la Universidad de Granada y la Junta de Andalucía anuncian que firmaron un protocolo para la ordenación de infraestructuras y actividades en el Paraje de la Hoya de la Mora, que incluía la restauración del observatorio del Mojón del Trigo para facilitar la instalación de un Centro de Astronomía Divulgativa. Sin embargo, ahora mismo no se ve ningún resultado, y con la que está cayendo no parece que podamos ser muy optimistas al respecto.

El domingo hicimos la excursión hasta el centro de visitantes del Dornajo. En primer lugar, llevamos un par de coches hasta el final, para poder volver a por los que íbamos a dejar en el albergue universitario. Cuando ya estuvimos todos, iniciamos el camino, en primer lugar hasta el refugio de San Francisco. Algunos fuimos directamente, bajando por el antiguo trazado de la pista de esquí que cruza los Campos de Otero y otros dieron un rodeo por el camino del Collado de las Sabinillas para evitar el desnivel. Mientras los esperábamos en el albergue, vimos a tres ciclistas bajando a tumba abierta por la antigua pista de esquí.

Cuando ya nos reunimos todos, tomamos el camino marcado como PR-A 19, empezando por el pinar que hay enfrente del refugio. La única dificultad reseñable de este camino es la pendiente tan pronunciada del primer kilómetro o kilómetro y medio. A partir de ahí el camino es bastante llano y cómodo, aunque al final volvimos a tener un tramo, un poco más corto, con una pendiente notable. Tuvimos un pequeño sobresalto porque en la parte en la que el camino todavía es un estrecho sendero, Noni perdió pie y rodó unos cuantos metros ladera abajo. Tras el reconocimiento exprés de Lola, nuestra traumatóloga de guardia, y un ratito para reponerse el susto y el porrazo, pudimos continuar sin lamentar males mayores.

El camino discurría con el precioso paisaje de la loma papeles y el barranco Genil, cruzando algunos arroyos de montaña de tanto en cuanto. Sin ninguna otra incidencia reseñable, llegamos hasta el centro de visitantes y nos sentamos en uno de los restaurantes de al lado a tomarnos la cervecita y la tapa de rigor.

Estas son algunas de las fotos de la excursión de las lagunillas y estas otras algunas de las del Dornajo. Seguimos a la espera de las mejores fotos.

En la página de Jesús Cascón Katchadourian sobre senderismo en Sierra Nevada, tienen una lista de senderos por el parque y, entre ellas, de la ruta del Dornajo al albergue de San Francisco.


Recorrido de la excursión de las lagunillas


Recorrido de la excursión al centro de visitantes del Dornajo