6 mar. 2006

Itinerario 7 del libro "Por los caminos del Monte San Antón". Subida por la cara norte desde el puente"



Monte de San Antón

Esta excursión es una de las que está incluida en el libro Por los caminos del Monte de San Antón, editado por Airon Sesenta, S.L., y del que algunos de los participantes de este blog son autores.

Está disponible en formato PDF, e incluye, además de las indicaciones, un plano, dos perfiles y un par de fotos. En esta entrada hemos sustituido plano por un mapa de Google Maps. Los nombres de las calles aparecen cuando se aumenta el nivel de detalle del mapa. La ruta que une los hitos sólo es aproximada. La que aparece en el plano del libro es más precisa, aunque en el fichero PDF el mapa aparece con muy poco detalle.

Se accede al inicio desde la Avenida Juan Sebastián Elcano, luego calle Amador de los Ríos, calle Eucaliptos ya en la Barriada de La Mosca, calle San Diego Matamoros, hasta la parada final de la línea de autobús 34, junto al Belén.

Ahí se toma la calle Escritor Manuel Solano que sube a la izquierda, hasta llegar a un carril, a la derecha, que pasa por un picadero de equinos para llegar a un puente de tres arcos sobre el Arroyo Jaboneros. Hasta aquí hay 3,4 km desde Juan Sebastián Elcano, y 1,4 desde la parada del autobús.

El puente es el Hito 1, a 90 metros de altitud. Se atraviesa hacia una era y se sigue el camino, deteriorado por los motoristas. Subimos una fuerte pendiente entre retamas, herguén, olivos, etc., hasta un llano en cuyo borde hay un algarrobo con un cartel que avisa de que cerca hay colmenas con abejas. Al poco llegamos a una bifurcación (Hito 2, a 200 m de altitud) que enlaza con los itinerarios 4 y 5.

Tomamos el camino que sube levemente a la izquierda y a unos 200 m hay otra bifurcación a la izquierda, marcada por una piedra hincada, que sigue el Itinerario 5.

Seguimos al frente por un camino muy marcado y a unos trescientos metros encontramos una bifurcación a la derecha (Hito 3, a 1’3 km desde el puente y 225 m de altitud) que deberemos seguir. Es una senda que se adentra entre un denso matorral de pinchosos herguén y albulaga, coscoja, jaras, etc., y que en algunos tramos es bastante empinada.

A 600 m (1,3 km desde el puente) llegamos a un llanito en cuyo borde hay una roca erecta a modo de Ónfalos de Delfos. Es el Hito 4 a 320 m de altitud. Tendremos ya una excelente perspectiva del Arroyo Jaboneros, el Parque Natural de los Montes de Málaga, etc.

Seguimos subiendo por el camino en dirección Este, se pasa por una pequeña torrentera que no hay que confundir con nuestra senda y enseguida el camino vira para dirigirse claramente al collado entre las cumbres. Tras 600 m llegamos al citado collado, Hito 5, a 458 m de altitud, desde el que accederemos de improviso a un mirador espléndido.

El camino de la derecha, bien marcado, sube en unos 100 m a la cumbre Oeste, Hito 6, a 495 m de altitud. Es una cima rocosa, con una cruz férrea en una esquina, con algarrobos y encinas arbustivos, además de palmitos, jaras, lentiscos, retamas, espartos, matagallos, etc.

Hay un magnífico panorama (véase para mayor exactitud la rosa de los vientos, página 60) del mar y las Sierras tanto del Este como del Oeste, los picos de La Reina y Matanzas, la urbe malagueña, etc. Desde este lugar tenemos unos 160 km de vista.

Bajamos de nuevo al collado y subimos a la cumbre Este, tras unos 200 m por un camino
poco marcado pero con algunas señales rojas en las rocas. En cualquier caso llegar a la cima no tiene pérdida. Es el Hito 7, a 511 m de altitud, por tanto un poco más elevada que la otra. Algo que no se veía desde la otra es Sierra Nevada. Queda a 60º Este, entre la cumbre alomada de la Maroma y la cónica del Lucero.

La cumbre está poblada de algarrobos arbustivos, coscoja, etc. Tenemos desde ella también una magnífica vista del valle del Gálica y de la zona de Cuatro Vientos que es la divisoria de aguas con el Jaboneros. La vereda de Cárdenas (via pecuaria de 45 varas o 20 m aproximadamente de anchura) sube por ahí hacia el Norte, al Puerto de la Bolina (desde la carretera de los Montes por Venta Galvey hacia Comares).

Podemos volver por el camino de ida o desde la cumbre Oeste por el Itinerario 3. También podemos bajar por la cara Sur (Itinerarios 1 y 2), llegar a Cuatro Vientos (Itinerario 6) y seguir hasta enlazar de nuevo con este itinerario.



Nota para los usuarios de Internet Explorer: Seguramente no verás la ruta que está dibujada en el mapa, sólo los puntos de interés. Pasa con la versión 6 y con la 7. Si quieres ver el mapa completo, tienes que usar otro navegador (Firefox u Opera, por ejemplo). Además te los recomiendo para navegar en general.


3 mar. 2006

Excursión al Pinsapar de la Yedra

El sábado 19 de noviembre, víspera de efemérides, intentamos por segunda vez llegar al pinsapar de la yedra; el año pasado nos quedamos por encima, lo contemplamos desde la cumbre de la Alcazaba; esta vez, sí llegamos, aunque hubo que empeñarse. Fuimos gente, además de los mineros numerarios Ernesto, Arantza, Teresa, Alberto, Juan Carlos, Pepe Mayor, Juan Antonio, Lola Gal y el que relata, los supernumerarios Lola Pé, Pepe Gentleman, Jose Güeb, Pilar y el Cantante, y también Flor, el Dr. Gago, Pepiño y Joaquín Fdez. Si alguien no fue o falta algún excursionista, que lo diga y me disculpe.

Descripción del itinerario

Desayunamos en Chez Pepe, allá en Cuevas del Becerro. Tras la degustación de sus varias mantecas seguimos para Ronda y por la carretera adecuada cogimos el carril de La Nava de San Luis y Quejigales. Pasada la Nava y el repecho subsiguiente nos desviamos por el carril del valle de río Verde hasta el arranque de la vereda de Las Escaleretas. Caminamos con niebla hasta el pinsapo famoso, y allí se hicieron pruebas diversas de fotogenia para la pestaña del libro de San Antón. Luego fuimos hasta el Puntal de la Mesa para que la mayoría conociese el pinsapo aquél, de más circunferencia que el anterior y hermosa estampa, utilizado por algún insensato como camposanto alternativo, tal como atestiguaban los restos obituarios.

Regresados a los vehículos, aunque estaba previsto caminar ya el resto del día, hicimos unos kms de carril más aconsejados por la hora y la grisor del cel. Localizado –gracias a la cartografía, a la fotografía aérea y a nuestra pericia en interpretarlas- el punto de arranque de la vereda pretendida, la tomamos, y ascendimos por las asperezas meridionales de La Alcazaba, viendo a nuestra derecha las profundidades de río Verde y el barranco del Moro. Traspusimos un puertecito perfectamente descrito y explicado por Andrés Rodríguez y cía en la magnífica página de Pasos Largos, y dudamos al llegar, ya junto a la vaguada del Arroyo de los Pilones, a una bifurcación de la vereda. Algunos seguimos la de la derecha, que bajaba hacia el arroyo, más por comprobar que no era por allí, como resultó. Pero otros siguieron por la de la izquierda, que era la buena, pero la dejaron al no vernos seguirlos, y hubo un movimiento escénico curioso, unos yendo de la vereda ínfera a la súpera, otros al revvés, otros entrambas, en fin, la chispa del excursionismo; superados los minutos de confusión, fuimos llegando al pinsapar, pasadillos ya de hora, sudados y con hambre.

Una vez allí, quedamos sobrecogidos por la grandeur del bosque, pinsapos viejos y enormes, algunos moribundos, allá en frente un boquerón en la caliza con una espectacular cortina de hiedra que tal vez sea lo que da nombre al pinsapar; al cabo rompimos la emoción que el lugar transmite a espíritus tan sensibles como los nuestros y sacamos el rancho. Tras un ratillo de cháchara, dimos una vuelta por el pequeño gran bosque y empezamos a regresar aligerando, considerando el tiempo de luz que nos quedaba. Llegados a los vehículos, hubo quien halló su mochila menos liviana que a la ida, por pétreo contenido. Y fuimos al Navasillo a merendar.

Elementos Naturales del Paisaje

¿Qué se puede decir del pinsapar y de los grandes pinsapos que no esté ya dicho? Pues muchas cosas. Que el pinsapo de Las Escaleretas es el de más ajustada proporción entre grueso y alto, que le han puesto un pretil a modo de contempladero, que siempre nos gusta verlo, que una vez más algunos nos quedamos con ganas de bajar desde allí al nacimiento de río Verde, en fin. Y del pinsapo del Puntal, que es más gordo y se luce mucho desde la distancia por su emplazamiento y que es un buen lugar para ascender al Alcojona. Y del pinsapar de la Yedra, que es precioso, poco accesible y no muy grande, pero resulta un lugar encantador; es probablemente un residuo de un bosque mucho mayor antaño.

Estas son la fotos de la excursión.


Excursión a la Sierra de Aguas

El sábado 17 de diciembre exploramos la Sierra de Aguas, siempre vista, muchas veces circundada, sólo una vez penetrada (en tiempos de las minas) y ahora por fin ascendida. Fuimos el elenco de costumbre y entre los menos habituales, nos acompañaron David y el siempre bienvenido y muy quejoso diestro-doctor Gago.

Descripción del itinerario

Desayunamos en Zalea con buen sol y más aire. Desde allí tomamos la carretera en dirección a Carratraca pretendiendo abandonarla antes de que se internase en las peridotitas, cogiendo un carril que enlaza con la antigua y tortuosa carretera que unía (y une) Álora y Carratraca. Nos costó trabajillo enganchar el carril, pues sale entre dos tramos de quitamiedos en un punto difícil de localizar, pero lo conseguimos gracias a nuestra perseverancia. Ascendimos entre tierras de labor, pasamos junto al Canal principal de la margen izquierda de los Riegos del Guadalhorce y salimos a la carretera aludida. Ya por ella, fuimos ciñendo la Sierra de Aguas hasta alcanzar la antigua casa de Camineros, donde una pista entra, acceso conocido pero que no usamos; algo más adelante, más cerca pues del pueblo, tomamos otro carril, muy marcado, transitado y transitable, y ascendimos hasta que las ganas de andar y la cartografía nos decidieron a dejar los coches.

Caminamos todo el día con un ventarrón tremendo, baste decir que en las postrimerías del año quijotesco los aerogeneradores que vertebran la sierra manoteaban a toda marcha, produciendo además de corriente un ruido inquietante y un movimiento de sombras al rotar que parecía que pterodáctilos enormes iban a darnos un repaso. Hicimos un tramo de carril con espléndidas vistas al valle del Guadalhorce, con Pizarra y su Hacho, Cártama, Alhaurín, etc. y cogimos luego una vereda por el cordalillo que nos llevó a la cumbre, con más ventiladores colosales y una vista aún mejor hacia Huma, la Capilla y los Gaitanes. Recorrimos la cumbre y descendimos al carril por la vertiente norte, para ir regresando a la solana. Ya en ella, los vanguardistas del día no se paraban pese a que tretendíamos algún sitio al socaire para comer, y terminamos haciéndolo resguardados en un arroyo seco a veinte metros de los coches, entre improperios y chanzas del decano, bien encajadas pero respondidas por el troglodita náutico.

Ya comidos cogimos los vehículos y fuimos hasta Carratraca donde merendamos como de costumbre, variedad de consumiciones. Nos deseamos buenas evaluaciones y pascuas, y regresamos.

Elementos Naturales del Paisaje

Aceptable pinar y matorral pobre sobre peridotitas muy coloradas. Lo mejor, seguramente, las vistas; aunque no sea muy alta esta Sierra, su emplazamiento da buenos horizontes. De todos modos, es una excursión agradable pero ya está.

Estas son las fotos de la excursión.


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Hay otros muchos grupos que comparten nuestra pasión por disfrutar de los caminos y los montes de Málaga y los puedes encontrar en la Red. Seguro que en todos ellos puedes encontrar algo interesante.