Excursión a Sierra Hidalga (11/febrero/2006)

El sábado día 11 de Febrero, una quincena de esforzados naturalistas paseamos por las hermosas asperezas de La Hidalga. Fuimos los Viejos Mineros (Ernesto, Arantza, Juan Antonio, Teresa, Pepe Mayorga y el que suscribe), los Meritorios (Jose el Güebmaster, Javier el Cantante, Pepe Fashion, Marcello il Bello, y Pilar la de Casariche) capitaneados por la Jefa y Maestra de meritorios la Traumatofotógrafa Lola; y nos acompañaron Delia, Olga y Angel.

DESCRIPCIÓN DEL ITINERARIO

Salimos de Ronda, previo viaje por Ardales y desayuno en El Abogao, tomando el carril que atraviesa los Llanos de Aguaya hasta trasponer la cancela que cierra el camino de Lifa junto al Nacimiento de La Hidalga. Cuando llevábamos 8 km de carril y solo nos faltaba uno, el guarda de las fincas nos hizo apear a las criaturas y regresar a los vehículos; dicho así parece otra cosa, pero el buen hombre era un mandado, fue amable y tuvo el detalle de traerse a los conductores hasta la entrada del predio de Lifa.

Subimos entre majuelos deshojados por una pendiente discreta hasta el Carramolo del Queso (1324 m), interesante cerro con grandiosas vistas al Peñón de Ronda, Sª Prieta, Enamorados, etc. Desde allí caminamos hacia el SSW por un lapiaz soportable, pasando junto a varios enormes pinsapos, restos del brutal expolio del que sin duda era el más cercano pinsapar a Ronda y, desde luego, el más accesible. Alcanzamos la zona de Puerto Frío siempre con las cumbres de La Hidalga al fondo, y nos acercamos al paraje de Las Atalayas, que es un hermoso karst con el aspecto ruiniforme de tantos otros que bien conocemos. Tras atravesar un breve aulagar llegamos a una alambrada sólida que seguimos hacia el Oeste; algunos la pasamos saltando, uno reptando y el resto, más paciente, por una portilla que descubrimos; ya desde allí, siempre con sol, comenzamos el ascenso por una ladera cómoda hasta el collado entre las dos crestas de la Hidalga: dejando a la derecha la llamada La Peineta, trepamos a la más alta, a cuyo vértice geodésico llegamos aproximadamente a las 2 h. 45´ de empezar a caminar. La cumbre, a 1505 m, es preciosa, con magníficas vistas al cordal de Las Nieves, a Alcojona y Cascajares, a Ronda y Grazalema, en fin.

Allí comimos y descansamos, y tras nublarse y empezar el astro a enrarecer, comenzamos el descenso, en cháchara amable de sobremesa paseante. Traspusimos la portilla y seguimos un sendero hacia el Norte que nos fue aproximando a una doble alambrada paralela a un farallón por debajo del que discurría un carril que pretendíamos; sorprendimos a un lugareño cazando perdiz con reclamo desojado, que al verse hallado en falta extremó sus atenciones; él nos señaló la angarilla que nos permitió franquear la alambrada melillense y dar al carril que, siempre haciendo caso al furtivo dejamos para atajar y salir al principal de la Sierra. Por él, charlando cuesta abajo, alcanzamos la cancela donde quedaron los coches.

Tomamos lo de siempre (los de café, café, los de cocacola, cocacola, los de cerveza, cerveza a pesar de lo impropio de la hora) en El Abogao y atardeciendo y con tormenta, cogimos el camino de vuelta a Málaga. Creo interpretar el sentir general si digo que fue una excursión extraordinaria, que gustó tanto que seguro que de aquí a dos o tres años la repetimos con alguna variante.

Elementos Naturales del Paisaje

Aparte de las omnipresentes calizas hiperkarstificadas de las que hablará con más autoridad y fundamento la Profesora Fernández, en el mundo florístico vimos buenas manchas de encinar, matorral escaso, con algunas zonas más cubiertas de majuelos y rosales; el aulagar ya dicho, y una ladera salpicada de retamas. Lo más interesante, los pocos pinsapos, testigos de lo que debió ser aquello antes de acometer la bárbara deforestación (recordad a Machado: “el hombre de estos campos, que incendia los pinares/ y su despojo aguarda, como botín de guerra/ antaño hubo raído los negros encinares/ talado los robustos robledos de la sierra;”). Y en bichos, una turbamulta de oscuras mariquitas sobre un verbascum, el pájaro perdiz (no sólo el del reclamo), algunas cogujadas, y poco más. Sin olvidarnos de lo que nos pareció una cigüeña negra (¡) en la orilla de río Grande.

Aspectos geológicos

La mayor parte del recorrido se realiza sobre calizas y dolomías del Jurásico, recorriendo el flanco SE de un gran anticlinal en cuyo núcleo afloran arcillas, margas y areniscas del Trías, aunque también constituye el flanco NO del sinclinal cuyo núcleo está formado por las margocalizas (“capas rojas”) del Cretácico. Este sistema de grandes pliegues con ejes en dirección NE – SO está limitado al SE por el cabalgamiento del Complejo Dorsaliano que forma la Sierra de las Nieves (desde la cumbre se ve claramente el contacto), y al NO por el sistema de fallas normales que ponen en contacto esta formación con los sedimentos terciarios de la Cuenca de Ronda (también desde la cumbre, mirando hacia Ronda, se ve una zona de relieve menos acusado).

Como siempre ocurre en esta zona, no hay una sola estructura intacta que se haya dejado modificar solo por la erosión, sino que está recorrida por multitud de fallas de todo tipo (ver corte) incluyendo, cómo no, pequeños cabalgamientos dentro de la formación que transforman en contacto mecánico lo que en principio era concordante.
Los relieves más acusados se deben a la mayor resistencia a la erosión de las calizas jurásicas, aunque la intensa fracturación favorece la karstificación de la zona, tal como pudimos comprobar en el recorrido.

En relación con la enrevesada y siempre variable interpretación tectónica de la zona, toda esta Sierra pertenece al Subbético Interno aunque algunos, recientemente (F. Serrano: Geología de la Provincia de Málaga), lo han redefinido dentro del tan traído y llevado Penibético.

En el corte se representan, de NO a SE, los sedimentos terciarios de la Cuenca de Ronda (color naranja), las arcillas y margas triásicas del núcleo del anticlinal, que están cortadas por la falla (tonos púrpura), las calizas y dolomías jurásicas de la cumbre (azules), el sinclinal sobre las calizas cretácicas (verde claro) y, por último, el frente de cabalgamiento del complejo Dorsaliano que forma la Sierra de las Nieves.


Esta son las fotos de la excursión.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
La página es maja, ánimo y a añadir cosas... mineros
Anónimo ha dicho que…
Me encanta la página, la gran calidad de las fotos y el alto nivel literario de los textos. Enhorabuena; son vds mi envidia

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