10 nov. 2013

De la Fuenfría (con tranfulla) al Castaño Santo (9/nov/2013)

El sábado 9 de Noviembre, siguiendo el Plan acordado para el presente Curso, 14 mineros incorregibles nos aprestamos a ir al Castaño Santo del Hoyo del Bote (o de Argote) por una ruta que no conocíamos, partiendo de la Fuenfría.

Tras reunirnos previamente en el CTM y luego ya en Chez Pepe de Cuevas del Becerro, donde desayunamos según la costumbre, tomamos el camino hasta la entrada a los Quejigales, desde donde repartidos en tres coches, tomamos el carril que comparte su trazado con el arroyo de la Fuenfría. Allí, tras un yerro de carril que en seguida advertimos, seguimos motorizados ascendiendo al Puerto del Robledal, donde hicimos una parada para disfrutar del formidable paisaje: al Sur, la cabecera del Guadaiza; al Norte, las interminables asperezas meridionales de la Alcazaba y la Torrecilla, con el llano de las Cuevas del Moro en lo más bajo de la cabecera de Río Verde. Desde el Puerto del Robledal (que está 1 km después de la Fuenfría), seguimos durante 1,5 km más hasta la divisoria entre las cuencas del Guadaiza y del Verde, donde el carril da, en descenso, las llamadas Revueltas de Málaga. Estábamos a 1270 m. de altitud y muy al fondo, por encima de las rojeces del Cerro Corona y Las Golondrinas, en efecto se divisa Málaga capital.

Seguimos en los vehículos por el carril, en aceptable estado, 0,7 km más, hasta un pequeño collado, que la hoja 1:25000 del IGN llama Puerto del Algarrobo. En este punto hay un cartel que señala que siguiendo el carril que traíamos, hay 5 km al Puerto de la Refriega y que tomando el que se abre al Sur, seguiríamos la Vía Pecuaria "puerta verde de Marbella", que en realidad es el antiguo camino, suponemos que de pescaderos y contrabandistas, de Marbella a Ronda. En este collado dejamos dos vehículos, e hicimos la primera separación. Pepe, Pilar y Alberto, siguieron con el 4x4 de los primeros hasta la Refriega, para desde allí bajar caminando al Hoyo del Bote. El resto, tomamos el carril que dijimos que se abría al Sur, para intentar llegar por él al Hoyo del Bote también, cosa que lograríamos sin mayor dificultad.
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Este último carril, desciende bordeando una mole amesetada que es el Cerro del Duque, entre abundantes Pinus pinaster, muchos todavía arbustivos, aulagas y mucha jara pringosa. Bordeando dicho cerro ducal, probable evocación de las batallas medievales que hubo en la zona, y dominando la vertiente izquierda del Guadaiza, tras 2,8 km llegamos a Puerto Bermejo, buen nombre para un collado pelado y rojizo como toda la zona por su constitución peridotítica; hay una corraliza cochambrosa y una vieja furgoneta a modo de refugio que se distingue hasta en las fotos aéreas. Alli se divisa el fragoso valle del Hoyo del Bote (o de Argote) con la Sierra Real de Istán y por detrás, las acartonadas quebraduras de la Sierra Blanca de Marbella, con los Cuchillos de Canucha, el Pozuelo, el Salto del Lobo, el Lastonar y la Concha en el extremo, asomando por su derecha azul el mar.

Por debajo de nuestros pies, a más de 250 m de desnivel, veíamos sin dificultad el carril al que teníamos que bajar, que es el que va desde la costa al Puerto de la Refriega y pasa junto al Castaño Santo, siendo su acceso habitual para ciclistas, caminantes y visitantes motorizados. Tras algunas dudas, seguimos por el carril que desde Puerto Bermejo sigue hacia la costa. Cuatro temerarios, Luis, Jose, Fausto y Arturo, con el más temerario a la vanguardia, hallaron una vereda discutible (pero que aparece en la cartografía) que arrancaba unos 200 m después del Puerto y descendía claramente entre jaras pero con buena dirección. La siguieron y, tras arañarse y llevarse buena parte de la pegajosidad de las jaras pero sin perder vereda ni una sola vez, a medio descenso salieron a un fabuloso alcornocal donde la vereda ya era un camino de herradura que los dejó victoriosos en el carril a medio hectómetro del ramal del Castaño Santo. Allí bajaron y allí estaban ya los tres que dejaron el coche en la Refriega una hora antes.

Los siete restantes, que llamaremos el septeto prudente en oposición al cuarteto temerario, continuaron por el carril de Puerto Bermejo un trecho más, hasta la altura de un cortafuegos que disimula un tanto el arranque de una vereda que resultó ser clara y cómoda (hasta donde puede serlo un camino que baja sin tregua desde los mil metros hasta los setecientos y pico). Por esta vereda, entre formidables alcornoques, Ernesto, Teresa, Lola, Juan Antonio, Estrella, Esteban y Marcelo llegaron al carril algo más alejados del ramal, y se presentaron en el paraje del Hoyo del Bote, en el Castaño Santo, a tiempo de comer todos juntos en amor y compañía. E tutti contenti por haber logrado alcanzar el lugar pretendido por nuevos caminos, bellísimos por cierto.

El regreso fue con los catorce más o menos agrupados, subiendo por el carril al Puerto de la Refriega; antes de llegar, dedicamos largos minutos a la contemplación del paisaje al Sur, con el Valle del Hoyo del Bote, sus tremendos alcornoques y su masa de pinar, la Real, la Blanca y el fondo de Alborán. También bebimos de la fuente que desde hace años conocíamos y tan denodadamente ahora han puesto en valor.

Asomarse al Puerto de la Refriega desde el Sur es asombrarse al darse de bruces con las honduras de Río Verde y los despeñaderos de la Torrecilla y la Alcazaba, y en medio, el barranco del Pinsapar de la Yedra. Y pasar de la solana del Hoyo del Bote a la frescura umbría del carril que nos fue llevando de vuelta al Puerto del Algarrobo, donde estaban los dos primeros coches, que en sucesivos viajes nos fueron recogiendo a todos los excursionistas. Al regreso, paramos en el Navasillo como tantas otras veces, y si antes hubo trío de la Refriega (con perdón), cuarteto temerario y septeto prudente, ahora la división resultó cafeteros con mantecada o cerveceros con aceituna, aunque siempre hay quien oscila entrambos grupos o incluso intenta formar parte de ambos, lo que se llama el conjunto intersección.

Fue un día magnífico, un recorrido estupendo y todos quedamos enormemente complacidos por haber conseguido recorrer una zona en parte no conocida llegando a donde pretendíamos (cosa que algunos, no de los temerarios, dudaban un poco).

El Temerario de Avant garde

Estas son la fotos de la excursión.

Este es el track que grabó Marcelo de la excursión.


Llano de Líbar y Sima del Republicano (19/oct/2013)

La excursión de octubre fue a los Llanos de Líbar y del Republicano, donde ya habíamos estado previamente, pero bastante tiempo antes. Como es habitual cuando vamos cerca de Ronda, paramos a comer en Chez Pepe, en Cuevas del Becerro, donde nos reunimos con nuestros queridos amigos de Granada, los anfitriones de las excursiones veraniegas a Sierra Nevada. De allí salimos con los suficientes todoterrenos para poder pasar por el carril, que suponíamos en malas condiciones. No nos equivocamos respecto al carril. Desde el principio, a la salida de Montejaque, ya estaba bastante mal, suponemos que las lluvias de estos años han lavado la tierra y han dejado muchas piedras al descubierto y que no han gastado nada en mantenimiento los últimos años.

Otro desagradable detalle de ese primer tramo son lo que suponemos que son refugios o establos que hacen para el ganado, algunos de ellos adosados a las paredes que flanquean el carril. Son feos y cutres hasta hacer picar los ojos, malhechos con tablas, trozos de uralita, placas metálicas y la primera porquería que se han encontrado. ¿De verdad no hay alguna forma de lograr un poco más de equilibrio con el paisaje? Afortunadamente, esas construcciones desaparecen pronto y aunque el estado del carril sigue siendo muy exigente con los coches, el paisaje adehesado del llano previo al Llano de Líbar nos mejora el ánimo. Llegamos con los coches hasta el final del carril, los aparcamos cerca de la puerta del Cortijo de Líbar e iniciamos el trayecto a pie.
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La excursión era muy suavita, no superamos los 9 km de recorrido y la mayor parte fue en llano, exceptuando el paso del Puerto del Correo. El tiempo fue muy agradable, con una temperatura suave, sin viento. Con todo eso, pasamos un día muy relajado, andando a un ritmo muy tranquilito y disfrutando plenamente del paisaje.

Comimos en la entrada de la sima del Republicano y volvimos por el mismo camino, con la única diferencia de que nos acercamos a ver el refugio que hay por el puerto del Correo. el pozo y el abrevadero, con su bomba de agua, son muy bonitos, incluso el exterior del refugio, pero el interior del refugio está muy dejado y muy sucio.

Un par de curiosidades que se pueden mencionar fueron, por un lado, la forma de pasar la valla que hay en medio del camino en el Llano de Líbar, que no es con la típica puerta, sino con una escalera metálica como de dos aguas. La otra cuestión fue la cantidad de gente que nos encontramos. Habitualmente nos cruzamos con muy pocas personas, numerosas veces con ninguna, pero esta vez era un camino y vimos a cinco o seis grupos de personas, la mayoría poco numerosos, y uno de ellos conocidos de Málaga de algunos de los nuestros. Cuando volvimos a los coches, los dueños del Cortijo de Líbar estaban allí y nos invitaron muy amablemente a refrescarnos en su precioso patio interior. Nos dijeron que estaba en venta, así que, amigo lector, si está interesado no deje pasar la oportunidad.

Para terminar el homenaje que nos dimos ese día, paramos a tomar la cerveza de despedida en el Hotel Molino del Santo (http://molinodelsanto.com/?lang=es), en su deliciosa terraza junto al nacimiento de los Cascajales.

Descripción de la ruta

Para llegar a Montejaque desde Málaga, se puede ir por Ronda, por el camino de Cuevas del Becerro. En la circunvalación de Ronda se toma la carretera a Sevilla y Jerez de la Frontera (A-376) y a unos 4,5 km, más o menos en el P.K. 118, está la carretera a Benaoján y Montejaque, la MA-7401, antigua MA-555. Se pasa por delante de la Cueva del Gato, a unos 7,5 km del cruce, un par de kilómetros después se llega a la estación ferroviaria de Benaoján-Montejaque (la carretera es ahora la MA-8400, antigua MA-507), muy poco después está Benaoján, que cruzaremos, y continuaremos por la MA-8402 (antigua MA-506) unos 2 km más hasta Montejaque.

Continuamos en coche desde Montejaque las indicaciones del Sendero del Llano de Líbar, un carril que está en una estado que es aconsejable para vehículos todoterreno. El carril tiene unos 10 km de largo y acaba junto al refugio de montaña llamado "Cortijo de Líbar", donde se pueden dejar los coches.

Desde Montejaque el carril que hemos recorrido con el coche es parte del GR-7, en la etapa entre Cortes de la Frontera y Montejaque. El recorrido a pie también lo iniciamos por parte del mismo sendero disfrutando de la asombrosa llanura encajonada entre la sierra de Líbar y la sierra del Palo. En ese tramo el llano no está adehesado, sino que está prácticamente libre de arboleda, aunque en los laterales sí que hay encinas y quejigos. Después de unos dos kilómetros y medio por el llano desde el Cortijo de Líbar, el camino deja el llano y gira al oeste por el Puerto del Correo para cruzar la Sierra de Líbar.

El puerto no tiene mucha exigencia física y se cruza con facilidad. En el cambio de vertiente se adivina Villaluenga del Rosario bajo la Sierra del Caíllo y un magnífico bosque (¿de encinas y quejigos?) que nos hace apuntar para futuras excursiones hacer el camino desde Villaluenga. A la derecha hay un refugio con un abrevadero y un pozo del que se puede sacar agua con una bomba. Al final de la bajada hay indicadores de las diferentes opciones del camino, incluida la de la Sima del Republicano, nuestro objetivo.

Hasta la sima quedan apenas unos 500m por un sendero junto a la base de la sierra. El acceso a la sima está junto a una explanada cubierta por un grupo de encinas de muchos años. La sima no es grande, sobre todo comparadas con otras de la Sierra de las Nieves, pero siempre hay que tener cuidado al acercarse al borde.

La Junta de Andalucía ha marcado el Sendero "Los Llanos de Líbar" (http://www.juntadeandalucia.es/medioambiente/web/Bloques_Tematicos/Patrimonio_Natural._Uso_Y_Gestion/Espacios_Protegidos/SENDEROS/Grazalema/Llanos_de_Libar.pdf), desde Montejaque a Cortes de la Frontera. Dicha ruta se corresponde al PR-A 252 Montejaque—Cortes de la Frontera y coincide con un tramo del GR-7 de Tarifa a Atenas (http://www.fedamon.com/senderos/grs/gr7malaga.htm, ver la Guía del GR-7 en la provincia de Málaga y el track que se ofrecen en la página).

Una versión desde Villaluenga del Rosario: Villaluenga-Llanos del Republicano-Puerto del Correo-Llanos de Libar.

Estas son las fotos de la excursión.