11 sept. 2013

Cortijo del Imán (25/may/2013)

Como ya para final de mayo se esperaba un calor digno de tal nombre, la ruta prevista era de las fresquitas, en este caso a través del río Chíllar. Por supuesto, ya hemos estado varias veces en el Chíllar pero, excepto Fausto, no hemos visitado con frecuencia el tramo alto, es decir, desde la Fábrica de Luz hacia arriba. La última vez que estuvimos por allí fue en septiembre de 2007, cuando subimos parte del cauce del río desde la Fábrica de Luz. Sin embargo, aquel día Seguir Leyendo A diferencia de aquella vez, en esta ocasión el camino hasta el área recreativa del Pinarillo estaba abierto y pudimos llegar con los coches allí. Iniciamos el camino siguiendo el GR-242 (Periana - Nerja), que cruza el barranco de la Coladilla de la manera más directa, bajando hasta el fondo y subiendo por una respetable pendiente, hasta conectar con el camino que pasa por la Fuente del Esparto. Una vez en el camino seguimos por el GR (hacia el oeste) hasta llegar al cambio de vertiente, donde nos encontramos con el barranco del río Chillar en todo su esplendor. Poco después el GR se desviaba hacia Frigiliana y nosotros seguimos el camino paralelo al río corriente arriba. El camino terminaba un poco adelante y empezaba un senderito tortuoso que bajaba directamente al río, a la altura de la fábrica de la luz.

El siguiente tramo fue por el cauce del río, subiéndolo en busca de cortijo del Imán. Como siempre, el río estaba precioso, con agua, abundante vegetación y con las montañas que lo flanquean impresionantes, también muy verdes gracias a las lluvias que hemos tenido este año. Cuando llegamos al desvío para subir al cortijo del Imán, Fausto nos lo señaló y empezamos a subir por el caminito, que está prácticamente perdido, con mucha vegetación en su mayor parte y difícilmente transitable. Cuando llegamos al cortijo estuvimos viendo las ruinas y admirando el entorno, dominado por el Tajo del Almendrón desde que estábamos a mitad de camino en el cauce del río. Aprovechamos para comer y para reposar un poco antes de iniciar la vuelta.

El camino lo iniciamos bajando al río por el mismo sendero por el que habíamos subido. Como hacía calor, aprovechamos las pozas y nos dimos un bañito para refrescarnos. Desde ahí volvimos a la fábrica de la luz. Sin embargo, desde allí seguimos por la acequia que va entre el río y el camino por el que habíamos venido a la ida. La acequia es un camino bonito, pero es más arriesgado y hay un par de pasos un poco comprometidos. No lo recomiendo ni para niños pequeños ni para personas con vértigo. Desde la acequia subimos por un camino muy escarpado hasta el GR (más de 100 m de desnivel, hay que hacerlo calmadamente) y desde allí volvimos por el mismo camino a recuperar los vehículos, que nos llevaron a tomar una cerveza fresquita junto a la Cueva de Nerja para recompersarnos.

Como anécdota del día podemos comentar que nos encontramos con un matrimonio de mediana edad que nos siguió hasta el cortijo, sin saber dónde íbamos ni nada de nuestros planes para ese día. Por suerte para ellos no íbamos a hacer como el grupo de jóvenes que iban por delante de nosotros y que después de llegar al cortijo siguió sierra arriba. En definitiva, otra visita preciosa a un paraje maravilloso donde pudimos aprovechar tranquilamente el río Chíllar a salvo de la muchedumbre que inunda el cauce bajo con su mala educación. Por supuesto, es una generalización, pero ahora mismo esa parte del río no es muy recomendable.

Estas son las fotos de la excursión.