4 jun. 2010

Cruz de Pinto (15/may/2010)

La excursión del mes de mayo fue a la Sierra de Almijara-Tejeda, concretamente, el plan era recorrer parte de los ríos Higuerón y Chíllar, cruzando entre ellos por la Sierra de Enmedio. Ese plan incluía remontar el Higuerón, subir a la Cruz de Pinto, retroceder hasta bajar hasta el arroyo de los Garzón, tributario del Chíllar y bajar por él hasta el punto de partida.

Con esa idea en mente, subimos un coche lo más arriba que se pudo por el Chíllar, para facilitar la vuelta, y empezamos el recorrido en la confluencia del Chíllar con el Higuerón. Debido a las abundantes lluvias de este otoño-invierno, el Higuerón llevaba una cantidad respetable de agua durante todo este tramo, lo que nos hizo más llevadero el camino, bajo un sol de justicia que contrastaba con el tiempo que nos había tocado en otras excursiones de este curso.

Seguir LeyendoYa casi a la altura de Frigiliana (bueno Frigiliana quedaba en las alturas y nosotros en las bajuras) llegamos a los cahorros del Higuerón, no tan espectaculares como los de su río vecino, el Chíllar, pero en cualquier caso también notables y dignos de ser visitados y admirados. En ellos pasamos por la escalera que construyeron al efecto de vadear el río por una zona especialmente difícil. El paisaje se iba abriendo y el río seguía con bastante agua. En una pared a nuestra derecha (hacia el este) había una pintada bastante cutre que señalaba un supuesto camino a la Cruz de Pinto. Hicimos una corta exploración y, aunque parecía que sí que había camino, como no lo conocíamos y habíamos pensado subir por el camino de Frigiliana a la Fuente del Esparto, decidimos seguir.

El arranque de dicho camino estaba un poco más adelante en el cauce y subimos por él entre un frondoso pinar hasta la línea de cuerdas. Durante la subida y ya arriba empezamos a disfrutar de las vistas de los picos más conocidos de la zona, Cuesta del Cielo, Almendrón, Navachica, Cisne, y aún podíamos estar discutiendo allí cuál era la cabeza y cuál el lomo del Cisne. También vimos el arroyo de los Garzón, y Arturo insistía en que bajáramos. Se consideraron la hora, el estado de ánimo de la muchachada y el desconocimiento de si había camino o no, se discutió y se votó. El resultado fue que desistíamos de ir por el arroyo de los Garzón y subiríamos a la Cruz de Pinto (Arturo insiste que en este punto se resalte la traición de J.A.V., varón, de nacionalidad española, sin antecedentes penales, inclinó la balanza lejos del idealizado arroyo. Por su parte, J.A.V. responde que así se escribe la historia, con cronistas como este).

Decidimos parar a comer a la sombra antes de subir la cima de la Cruz de Pinto. Al llegar a la vaguada previa a la última parte de la subida, algunos se mostraron recelosos y declararon que no les apetecía subir, que preferían bajar por el camino que se veía en las fotos aéreas desde allí al Chíllar. El camino no se dejaba ver y, aunque parecía que rodando se podía bajar, se decidió no bajar a cuerpo descubierto porque la cuestión era hacerlo de una pieza. En ese mismo punto se veía otro camino que subía desde el oeste hasta intersectar el que traíamos hacia la cumbre. Suponemos que es camino era el que anunciaba el cartel que habíamos visto antes en el río, pero no podemos asegurarlo.

Los que subimos a la Cruz de Pinto estuvimos contemplando un poco las vistas, Frigiliana, la sierra, Nerja, el Mediterráneo, ... Desde arriba estuvimos buscando el camino al Chíllar pero tampoco lo veíamos y concluimos en seguir una sendita que partía hacia el norte aunque daba la impresión de que después giraba al oeste hacia el Higuerón en vez de hacia el este hacia el Chíllar. Así pues, todos bajamos por ese camino, pero por separado, unos se adelantaron, otros bajaron después y otros esperaron a los que no habían subido inicialmente a la cumbre. El caso es que nos perdimos de vista y unos acabamos volviendo al Higuerón después de pasar por muchas casas de campo, muy cerca del punto de partida, y otros llegaron al Chíllar, cerca de la cantera. Tras recoger los coches y cambiarnos calzado y ropa, acabamos el día con un justo refrigerio en Maro.

Estas son las fotos de la excursión.

Descripción de la ruta

El inicio de la ruta se sitúa en la confluencia de los ríos Chíllar e Higuerón. Para llegar allí desde la autovía del Mediterráneo se toma la salida de Nerja, al sur en dirección a la ciudad, por la MA-5105. En la cuarta rotonda, incluyendo la de salida de la autovía, giramos al oeste (a la derecha) a la N-340, llamada a esa altura c/ de Pescia. Poco después se pasa por un viaducto por encima del río, al que se puede bajar por la primera salida a la derecha. Se remonta el camino de tierra hasta la confluencia. Hay otro acceso, que accede al río más arriba, muy cerca de la confluencia, pero hay que callejear por las urbanizaciones de Nerja.

El primer tramo del recorrido consiste en recorrer el cauce pedregoso del Higuerón, que en esa parte suele estar seco. En esta primera parte, el cauce es amplio y despejado, flanqueado de casas de campo y árboles frutales. Tras unos dos kilómetros y medio, se ven las casas de la parte nueva de Frigiliana en lo alto del tajo y nos acercamos a los cahorros del Higuerón, esos desfiladeros tan angostos y espectaculares, aunque no tanto como los del Chíllar.

En los cahorros nos encontramos con una escalera que nos permite salvar el río en una zona de cascadas. Poco después, una pintada bastante cutre en un piedra indica un camino a la Cruz de Pinto. Ese es el camino que aconsejamos para volver. Seguimos por el río algo más de un kilómetro hasta encontrar el cartel indicador del sendero de Frigiliana a la Fuente del Esparto. Subimos por ese sendero hasta la divisoria de aguas. Las vistas en ese punto incluyen todos los picos emblemáticos de la Sierra de Almijara-Tejera (Navachica, Cisne, Almendrón, Cuesta del Cielo).

Continuamos por la línea de cumbres en dirección sur hasta la Cruz de Pinto. En la vaguada previa a la subida hay un cruce de senderos al que tendremos que volver para bajar de vuelta al Higuerón. En la cumbre de la Cruz de Pinto se tiene la vista de todo el mar, con Nerja y Frigiliana al oeste.

Volvemos desde la cumbre a la vaguada mencionada antes y en el cruce de caminos cogemos uno de los que baja hacia el oeste, al Higuerón. El que nos interesa es el que se inicia en dirección más hacia el norte, que baja al Higuerón al punto donde está la pintada que comentamos más arriba. El otro, que se dirige muy hacia el sur, es mucho más penoso y exigen pasar por varias casas para llegar al río de mala manera. Una vez en el río, volvemos al punto donde dejamos los coches.





Almendrón (20/mar/2010)

A la espera de una de las personalísimas crónicas de Arturo de esta excursión nos hemos de conformar por ahora con las siempre admirables fotos de nuestra fotógrafa oficial, Lola.