15 feb. 2007

Los Sauces y Peñón de Ronda (27/ene/2007)

O de cómo la travesía de los Quejigales a Los Sauces y una visita el siguiente día al Río Seco se quedó en la mitad de la primera parte de las intenciones originales.

Nos reunimos un grupo de catorce personas, Ernesto, Arantxa, Teresa, Arturo, Pepe Mayorga, Semi y Lola Gálvez entre los escritores, Pepe Caballero, Lola Peña, Marcelo Lecter, José María y Ángel entre los meritorios y Alberto y Elena como representantes de la savia nueva. El plan para ese fin de semana era hacer una travesía de la Sierra de las Nieves desde el cortijo de Los Quejigales al área recreativa de Los Sauces pasando por el Peñón de Ronda y, aprovechando que el maestro Pepe nos ofrecía albergue en su mansión rústica, visitar al día siguiente el nacimiento del Río Seco.
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Sin embargo, como dicen los militares, no hay plan que que resista el contacto con la realidad. Esa semana había nevado abundantemente en la sierra (de hecho desde Teatinos se veía nevadas no sólo la Sierra de las Nieves, sino también Sierra Prieta y el Cuervo) y eso hace que la Guardia Civil corte el acceso al Cortijo de Los Quejigales para evitar que los coches se queden bloqueados en la nieve. Con ese camino cortado no podíamos acceder al inicio de la travesía, por lo que se decidió recortarla. Iniciaríamos el camino desde el extremo del área recreativa de Los Sauces y llegaríamos, pasando por el Peñón de Ronda, hasta un punto prudente en mitad del camino.

Para acceder al camino se parte de la carretera de Yunquera a El Burgo. A 7 kms. de Yunquera (punto kilométrico 27) se toma un carril a mano izquierda (al Oeste) que, tras algo más de 2 km, conduce al Cortijo de la Fuensanta. Siguiendo por esa pista unos 6 km se llega a un cruce adornado por un crucero románico. Ese es el cruce del área recreativa de Los Sauces, como marcan las indicaciones. Se sigue por la bifurcación de la derecha, hacia el Sur, durante aproximadamente 1 kilómetro, hasta encontrar en una pronunciada curva una cadena a la derecha de la pista (en dirección al Oeste) que marca el inicio del camino a pie.

Aunque la nieve nos impidió cumplir nuestras expectativas iniciales, como contrapartida nos dejó un paisaje precioso, con suficiente nieve para adornar casi todo el camino, pero no demasiada como para hacer penoso el andar.

El primer tramo del itinerario discurre por un camino claramente marcado, en una suave pendiente. En poco más de un kilómetro llevan a las ruinas del Cortijo El Palancar, tras el que se ve ya la masa rocosa del Peñón de Ronda. El siguiente tramo nos llevó rodeando la base del Peñón por el Oeste. Para acceder al camino giramos a nuestra izquierda justo antes del cortijo y después a la derecha para aproximarnos a él. Seguimos circunvalando el Peñón algo más de un kilómetro hasta una divisoria de aguas en la que hay que cruzar una valla con una marca de Parque Natural.

A partir de ahí se ven muchas de las cumbres de la Sierra de las Nieves y seguimos el camino hasta el Cortijo del Peñón de Ronda, a unos 4 km del inicio del camino, donde se conecta con el camino que acaba en el Área Recreativa de Los Quejigales, nuestro objetivo inicial.

Ya desde antes del cortijo se adivinaba magnífico pinsapar de Cubero, y hacia él nos dirigimos, con la Sierra Hidalga a nuestra derecha. Continuamos ese sendero y nos encontramos con un pilón que servía de abrevadero. El pinsapar es precioso, con ejemplares de muchos, muchos años y, según nuestros ojímetros, catorce o quince metros de altura.

Después del pinsapar retomamos el paso, pero sólo con la intención de andar durante un rato más antes de parar a comer. Pasamos por La Laguna, una charca que se forma en una suave depresión en época de lluvias, que estaba congelada, y cruzamos por una portilla la valla que separa el Cortijo del Peñón de Ronda del Cortijo del Taramal. Poco después dimos por concluido el camino de ida y volvimos un poco sobre nuestros pasos hasta encontrar un lugar abrigado donde tomar el almuerzo. Al final lo hicimos a los pies de unos enormes pinsapos. Durante ese tiempo nos cayó una suave nevada, circunstancia que no deja de ser excepcional para un malagueño de la capital. Según nuestros podómetros, hasta ese momento habíamos andado 8 km, pero según Rafael Flores, la distancia entre el Cortijo de los Quejigales y el Peñón de Ronda son precisamente 8 km, y aunque nosotros partíamos de antes del Peón, quizás 6 km parece una distancia más cercana a la realidad.

A la vuelta no hicimos el mismo camino, sino que elegimos la alternativa que rodea el Peñón de Ronda por el Este. Ese camino se coge, según se vuelve, a la altura del Cortijo del Peñón de Ronda, a la derecha (hacia el Este) por la Cañada de la Encina. El Peñón queda a nuestra izquierda en este caso. Este tramo discurre por un pinar de repoblación que contrastaba ese día con el resto del itinerario en parte porque había menos nieve. A nuestra derecha se veía la Sierra del Pinar, con el Pinsapar del Pinar en su parte superior. La parte inferior todavía muestra claramente las consecuencias de un incendio ocurrido hace más de 20 años. En este camino encontramos a 1,8 km de la bifurcación el Cortijo de Huarte, donde hay una fuente en la que se puede reponer agua. Unos 500 m después hay otra bifurcación en la que escogemos el camino de la izquierda que desemboca en una pista 1 km después. Tras unos 800 m por esa pista llegamos al punto donde dejamos los coches.

Algunos nos regalamos unos kilómetros extras y volvimos andando a Chez Pepe. En ese camino pudimos observar en la distancia las ruinas del Convento de las Nieves y en la cercanía el crucero románico del cruce de Los Sauces. La mañana siguiente fue ventosa y lluviosa, así que decidimos confratenizar un rato en casa en vez de desafiar a los elementos. Como consuelo, en el camino de vuelta vimos una cascada de las que uno no se cree que haya por estos lugares.

El itinerario nº 29 del libro Por los caminos de Málaga, del que algunos de los miembros del grupo son autores, correspondiente al Peñón de Ronda. En el libro Por las montañas de Málaga, del que también contamos con algunos autores en nuestras filas, se incluye otro itinerario desde Los Sauces al Peñón de Ronda, con un recorrido muy similar al del otro libro, aunque en este caso se propone la subida a la cima del Peñón.

La travesía de la Sierra de las Nieves entre el Cortijo de los Quejigales y el Peñón de Ronda es una excursión clásica por la Sierra de las Nieves y en el libro "Sierra de las Nieves, Guía del Excursionista" hay una descripción de la misma, magnífica y prolija en detalles, aunque sólo llega hasta el Peñón de Ronda.También está disponible en la sección de rutas de Pasos Largos.

Aunque los escritos de esta página web intentan ser originales, las notas que tomé durante el camino dejaban mucho que desear, entre otros motivos porque el bolígrafo apenas escribía (sospecho que la tinta estaba medio congelada). Teniendo en cuenta la disponibilidad de tan insignes referencias, es posible que alguien note alguna similitud con ellas. Por favor, tómese como un sentido homenaje a tan distinguidos maestros.

Estas son las fotos de la excursión.