4 jul. 2015

Sierra de Camarolos (17/may/2015)

La excursión de mayo fue a la Sierra de Camarolos, propuesta y dirigida por el Dr. Luis, gran conocedor de la comarca y sus gentes. Esta excursión no es fácil de hacer porque hay muchas vallas, aquí sí le han puesto puertas al campo, y algunas zonas son cotos de caza, por lo que no son accesibles en temporada. Tampoco hay senderos claramente señalizados, sino veredillas de ganado que nuestro guía conoce de sus tratos con la gente del lugar.

Aparcamos cerca del Tajo de la Madera, al sudeste de Villanueva del Rosario, en una explanada en la que había varias furgonetas con grupos de jóvenes, que resultaron ser escaladores a los que a la vuelta vimos subiendo por las paredes del Tajo de la Madera. Estábamos al norte de la Sierra de Camarolos, con el Chamizo hacia el este y la Cruz de Camarolos hacia el oeste. Teníamos pensado inicialmente subir a ambos picos, pero tampoco nos lo tomamos como unos objetivos que hubiera que cumplir a rajatabla, como posteriormente ocurrió. Se llega al lugar desde Villanueva del Rosario siguiendo las indicaciones de la Etapa 11 de la Gran Senda de Málaga, de Alfarnate a Villanueva del Rosario.
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Luis nos dirigió hacia la cuerda de la sierra, primero por unos bosquetes de encinas muy coquetos. En realidad, la sierra aún estaba muy verde, la hierba no se había agostado sino que lo hizo un par de semanas más tarde. El primer hito al que llegamos fue las Pilas del Señorito (no puedo asegurar de que los nombres correspondan a la toponimia oficial),un hermoso abrevadero de piedra. De ahí empezamos a subir la ladera de la sierra, buscando el paso que Luis llamó el Puerto de los Perdigones, que estaba custodiado por una gran roca a la que llamó Peña Málaga. Según la cartografía del IGN, el Puerto de los Perdigones está más hacia el este, más cerca del Chamizo, pero yo me fio más de la palabra de Luis. Durante la subida se nos iba ampliando la vista de la zona de Las Salinas y la vega de alrededor, hasta el pantano de Iznájar. Toda la subida fue por veredillas apenas marcadas y señalizadas con informales montones de piedra, pasando portilla tras portilla.

Una vez llegamos a la cuerda, tuvimos acceso a todo el paisaje por el sur: la Maroma, la Viñuela, Comares, Riogordo, Periana, los Montes de Málaga, el mar, y las demás sierras que se extienden hacia el oeste. A partir de ahí la cosa se desorganizón un poco. Empezamos a andar hacia el oeste por la parte sur de la cuerda en dirección a la Cruz de Camarolos. En un momento dado, volvimos a pasar a la parte norte y nos dimos cuenta de que ninguno tenía especialmente claro cuál de los picos de alrededor. Algunos manifestaron que tampoco hacía recorrer todos los cerros hasta encontrar el que buscábamos, que estábamos bien por aquella zona. Otros, cómo no, insistieron en avanzar a ver si lo reconocíamos. Por supuesto, esta discusión terminó en dos grupos, cada uno haciendo lo que proponía. El grupo que no quería seguir avanzando volvió a bajar a la cara sur y completó una ruta circular en el sentido de las agujas del reloj, llegando al Tajo de la Madera por uno de los vallecitos más al oeste de por donde habíamos subido. Los más exploradores se unieron al grupo a mitad de la vuelta, sin haber encontrado la Cruz. El GPS nos mostró después dónde estaba la Cruz respecto a nuestra posición, que no era muy lejos.

Gran Senda de Málaga. Etapa 11. Alfarnate - Villanueva del Rosario. Pasos largos en la Sierra de Camarolos.