15 abr. 2014

Del Refugio del Juanar al Puerto del Pozuelo (15/feb/2014)

La excursión de febrero fue al Juanar, en plena Sierra Blanca. Yendo por la carretera de acceso, poco antes de llegar al Refugio del Juanar, nos encontramos con un par coches aparcados en la carretera y unos individuos que nos encarecían a ir muy lento. Por supuesto no íbamos deprisa, esa carretera y sus curvas no nos los permitían. Estuvimos preguntándonos por el motivo de tal suceso e intentamos relacionarlo con lo parecía ser un individuo que iba corriendo por la vertiente de enfrente, precisamente por donde teníamos previsto volver, pensando que había organizada una carrera allí ese día. Sin embargo, nada más hacía pensar en esa alternativa porque no se veía a nadie (a diferencia del puente de los Santos cuando a un servidor se le ocurrió subir al mismo sitio, con tanta gente recogiendo castañas que parecía que hubiera una romería).

Aparcamos los coches en el Refugio del Juanar, magnífico lugar para tomarse un cafelito o una cerveza a la vuelta, y empezamos a andar por el camino que lleva al mirador del Puerto de Marbella. Inmediatamente quedó claro que sí que había una carrera. Y menuda carrera. A los pobres los habían hecho subir desde Marbella y después a trotar monte arriba y monte abajo por la Sierra Blanca (http://carrerasierrablanca.blogspot.com.es/). Como diría Obelix, "están locos estos romanos". Nosotros seguimos tranquilamente nuestro camino, cruzándonos con los corredores a lo largo de casi todo el día. Cruzamos el Olivar de Juanar y ahí dejamos el camino al Puerto de Marbella y seguimos hacia el NE, siguiendo las indicaciones de los senderos PR-A 167 a Istán y PR-A 168 a la Concha.

Seguir Leyendo El primer tramo discurre casi en llano por un pinar de repoblación con pinos de Monterrey (o insigne), reconocibles por el gran tamaño de sus piñas. Acabado el pinar empezaba el ascenso por una vereda muy serperteante hasta el Puerto de la Viborilla, desde donde teníamos una gran vista de la Cruz del Juanar. En la subida, los cruces con los corredores eran más delicados, porque el camino era muy estrecho, no estaba en condiciones para bajar rápido y a los corredores no les hacía mucha gracia cruzarse con nadie, como es fácil de entender. Fue en el Puerto de la Viborilla cuando vimos a la primera chica, a la que aplaudimos con fervor.

Desde el Puerto de la Viborilla el camino era por un sendero tan malo y tan empinado como por el que habíamos subido hasta el puerto. Primero un descenso y después una buena subida, cortos en ambos casos, pero peligroso para los corredores con los que seguíamos cruzándonos, muchos con cara de incredulidad de ver lo que lo quedaba por subir al Puerto de la Viborilla (desde abajo no se veía dónde acababa esa subida). Tras la subida, el camino mejoró bastante, era más ancho, con mejor firme y casi llaneaba durante un rato. En un momento dado conectamos con un carril que lleva hacia al este hasta el Refugio del Juanar, pero nosotros tomamos la bifurcación hacia el este, rodeando la Sierra que teníamos enfrente hasta llegar al Puerto del Pozuelo. En ese tramo se pueden ver unos cuantos pinsapos sueltos junto al camino.

Hicimos una parada en el Puerto del Pozuelo, al pie del Picacho de Castillejos, en la Sierra de Canucha, para almorzar. Desde el puerto seguimos rodeando la sierra, tomando la alternativa de la derecha, hacia el SE, en una bifurcación que hay unos 300m después del puerto. La última parte del camino era la bajada hasta la carretera que lleva al refugio. En el punto en el que el camino conecta con la carretera hay unas indicaciones de que estamos en el camino de José Lima, pero alguien se ha encargado de destrozar la parte del azulejo en la que estaba su nombre. Ya solo nos separaban 200m de carretera de un agradable refrigerio en el Refugio antes de volver a casa.

El camino que hicimos coincide con el llamado Sendero de José Lima, según hemos podido en otras rutas (http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=749308). He mencionado antes que dejamos pasar un carril que bajaba en dirección al este al Refugio del Juanar. Ese carril forma parte de la llamada Ruta del Pozuelo, que sube desde el Refugio del Juanar por ese carril y coincide con el resto del recorrido que hicimos nosotros, rodeando la sierra al norte del Refugio en el sentido de las agujas del reloj, pasando por el Puerto del Pozuelo.

Estas son las fotos de la excursión.


14 abr. 2014

Pinsapar de Cubero y de la Mirandilla (18/ene/2014)

La primera excursión de 2014 fue, otra vez, a la Sierra de las Nieves, a buscar el mítico pinsapar de la Mirandilla. Y digo mítico porque hay muy pocas referencias a él y nunca hemos tenido muy claro dónde está. De hecho, hemos ensuciado internet con algunas menciones erróneas, en forma de fotos y marcas en tracks de rutas.

Empezamos el camino por el acceso cercano a los Sauces. Entramos en coche por el camino de la Fuensanta, en la carretera entre Yunquera y El Burgo y aparcamos en el llano que hay al final del carril. Bajamos por el sendero de la Cañada de la Encina y pasamos por el cortijo de Huarte. El primer objetivo era el pinsapar de Cubero, en la vertiente opuesta de la Cañada de la Encina, a los pies de la Loma de la Chaparrera. Así que cruzamos el cauce, seco, y comenzamos la subida, en la que nos encontramos con un primer pinsapar mucho más pequeño. En este tramo hay un par de cruces con senderos que llevan hacia el Peñón de Ronda, uno de ellos junto al mismo cauce del arroyo. Aunque no tomamos ese día ninguno de ellos, en el camino de vuelta sí que coincidimos en parte de su recorrido.

Seguir Leyendo El pinsapar de Cubero parece estar en muy buenas condiciones, con muchos ejemplares de gran tamaño y otros muchos pequeños que prometen una continuidad en el futuro.

Seguimos subiendo después del pinsapar porque queríamos ver el abrevadero y las cuevas que hacían de refugio a pastores al pie de los farallones de la Loma de la Chaparrera. Allí almorzamos y después del refrigerio empezamos a pensar cómo llegar a donde creíamos que estaba el pinsapar de la Mirandilla. No conseguimos encontrar ninguna alternativa medianamente prometedora. Ya en casa, en la ortofoto del Iberpix del Ministerio de Fomento parece que el camino que sigue bajo los farallones donde estábamos nos podía haber acercado pero sin un sendero claro. Además, el pinsapar que pensamos que es el que buscábamos está en lo alto de un tajo del que tampoco se ve un camino fácil para bajar, más allá de un par de torrenteras.

Por tanto, en ausencia de camino hacia el destino inicial, iniciamos la vuelta desandando parte del camino por el que habíamos subido a las cuevas. Seguimos bajando hasta cruzar la Cañada de la Encina y desde allí nos dirijimos al Cortijo del Peñón de Ronda, desde el que vimos un pinsapar que decidimos que era el de la Mirandilla. No intentamos subir hasta él, sino que seguimos el camino de vuelta a los coches. Rodeamos el Tajo de Ronda y pasamos por el Cortijo del Palancar, desde donde sale el sendero que lleva al carril por el que volvimos a la explanada en la que aparcamos los coches.

Estas son las fotos de la excursión.