19 sept. 2009

Sierra Nevada (27-28/jun/2009)

El último fin de semana de junio, como habitualmente en los últimos años, hicimos la excursión a Sierra Nevada. El camino inicialmente previsto, que recorría parte del Sulayr, estaba impracticable por la nieve que seguía acumulada, pero ese fue el único inconveniente de todo el fin de semana. Para los que todavía estamos más acostumbrados a ver Sierra Nevada calzando unas botas de esquí que de andar la impresión de verla en verano sigue siendo bastante chocante, es cambiar la animación, el gentío, la cubierta blanca, por esa magnífica desolación de rocas desnudas y oscuras que es rota por el verde brillante de la vegetación que crece alrededor de los cursos de agua de deshielo.
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Nos alojamos en el Albergue Universitario, con literas de tres plantas y comida de la que te hace recordar los viajes de fin de estudios. La tarde del viernes, cuando llegamos la mayoría, simplemente descansamos, ni siquiera subimos a los Peñones de San Francisco, con la mala excusa de que casi todos los conocían ya. La alternativa que nuestros amigos de Granada nos prepararon para el sábado fue un recorrido circular que discurrió por la falda del Veleta, la Laguna de Yeguas y el valle del río Dílar, cruzando por la estación de esquí. La noche del sábado tuvimos la suerte de coincidir con un curso de astronomía y nos dejaron mirar por los telescopios: la Luna, Saturno, Júpiter, algunos cúmulos. Y, al ojo desnudo, satélites artificiales, como estrellas fugaces que nunca caen y que acaban desapareciendo al entrar en la zona de penumbra. El domingo por la mañana tuvimos una segunda marcha, más corta, a la zona del Barranco de San Juan, desde donde algunos nos acercamos a admirarnos de los Tajos del Veleta e imaginar futuros paseos por allí.

La excursión del sábado la podíamos llamar "de las Lagunas" porque los hitos principales que marcaron el recorrido fueron el Embalse de la Laguna de Yeguas, el Lagunillo de la Virgen y el Lagunillo Misterioso. Salimos del Albergue Universitario en dirección sur, por la carretera que lleva al Veleta, aunque cruzándola para evitar su asfalto y su zigzagueo. Pronto la abandonamos y seguimos por caminos por la zona de Borreguiles Altos cruzando las pistas del Águila, Stadium y la de la zona del Veleta. Seguíamos la misma dirección que cuando se hizo la excursión a Elorrieta y el Caballo. Traspusimos la falda del Veleta hacia nuestra primera laguna, la de Yeguas, que algunos iletrados ignorábamos que es un embalse artificial. En esta parte los neveros eran más numerosos y más grandes, bastante más desde luego de la impresión que tiene uno cuando los ve de lejos. También eran más numerosos los arroyos de deshielo y los prados que se formaban a su alrededor.

La siguiente parada fueron los Lagunillos de la Virgen, todavía parcialmente cubiertos de nieve. De ahí, entre más rocas, neveros y arroyos seguimos hasta el Lagunillo Misterioso, donde paramos un rato admirando sus aguas cristalinas.

Tras parar a comer junto a uno de los numerosos arroyos, continuamos hacia las Chorreras del Dílar, o del Molinillo, que confluyen en unas espectaculares cascadas que acaban en el río Dílar, colina abajo. Desde allí remontamos colina arriba para iniciar la vuelta, pasando junto a la Estación de Borreguiles.

La excursión del domingo, de media jornada, como solemos, fue al Barranco de San Juan. La anécdota más divertida fue quizás el paso por un ventisquero que cortaba parte de un sendero en una cuesta bastante pronunciada. El paso era bastante resbaladizo y parecía prometer que alguno iba a deslizarse cuesta abajo por un tobogán blanco y frío. Por suerte, la cosa no llegó a mayores, aunque a la vuelta alguno pasó el nevero por arriba, con un remedio que parecía peor que la enfermedad.

El Barranco de San Juan también estaba tamizado de hierba y pasamos por el arroyo de San Juan, donde nos dividimos. Unos siguieron hacia el noreste, a visitar una laguna, rodeada de prados, y otros nos acercamos por los Tajos del Campanario a echar un vistazo a los impresionantes corrales del Veleta.

Paco Alonso no solo ha tenido la amabilidad de preparar la ruta y ejercer de guía, sino también de proporcionar un itinerario con los principales hitos y marcar en el mapa el recorrido de las excursiones de los dos días:

Sábado (en negro). Albergue Universitario - Carretera hacia Veleta (recortando curvas) - Desvío hacia Borreguiles (también asfaltado) - Sendero que sale a la izquierda (al principio casi paralelo a la carretera hacia Borreguiles) - Collado (a la izquierda y abajo del Observatorio) - Laguna de Las Yeguas - Lagunillos de la Virgen - Sendero en la base de los Tajos de la Virgen - Lagunillo Misterioso - Riachuelo del desagüe del Lagunillo - Chorreras del Molinillo - Bajada hasta el río Dílar - Subida de la loma de Dílar (hasta enlazar con el carretera que va al Radiotelescopio) - Borreguiles - Carretera Borreguiles hacia carretera del Veleta.
Nota: La bajada hasta el río Dílar se puede suavizar tomando un sendero que sale en la parte alta del desagüe del Lagunillo en dirección al río Dílar (paralelo a éste en algunos tramos y que lo cruza bastante cerca del nacimiento).

Domingo (en rojo). Albergue Universitario - Albergue Militar - Sendero que sale por encima de éste (que nos mete en el barranco del San Juan) - Seguir el sendero - Cruzar el río San Juan - Seguir el sendero un trecho - Sendero poco marcado que nos sube hasta Loma y Tajos del Campanario - Bajar otra vez al río San Juan.
Nota: Desde los Tajos del Campanario hay unas buenas vistas del Corral del Veleta.



Estas son las fotos de la excursión del sábado y estas las del domingo.