1 mar. 2009

Los caminos públicos y las puertas al campo


Con demasiada frecuencia nos encontramos en nuestras salidas a nuestros queridos montes, públicos ellos, que los caminos que nos permiten transitarlos están perdidos o cortados, con vallas y alambres que desmienten el dicho que afirmaba que no se podían poner puertas al campo.

Es posible que nuestra negativa a ellos sea un tanto infantil y típica de personas urbanas que no tienen que sufrir los rigores de ganarse la vida en el campo. Pero, frente a algunas de esas vallas y alambradas cuya presencia se pueda justificar para el control del ganado, por ejemplo, no podemos dejar de enfadarnos y clamar contra otros que son, a todas luces, innecesarios, injustificados e ilegales, como, por citar los primeros ejemplos que se me vienen a la cabeza, los que se encuentran en los cauces del arroyo de Jaboneros o del río Higuerón. O la invasión del acueducto de San Telmo, que incluso tiene un trozo dentro de un aparcamiento particular.

Por eso, cuando me encontré hace unas pocas semanas estos monolitos en la puerta del Ayuntamiento de Córdoba, sentí una esperanza, un apoyo, y la ilusión de que las administraciones en general se involucren más en la conservación de esos caminos que son de todos y que de todos deberían permanecer.

Aunque en el enlace se pueden leer bien los textos, los copio a continuación para que sean más fácil leerlos:

(Inscripción del monolito antiguo, el grande claro que está a la derecha)
Conforme a títulos de propiedad se halla declarado que el presente y demás Caminos que por estas tierras suben alointerior de la Sierra son públicos de público tránsito y disfrute del común de la Ciudad de Córdova y pasageros que por ellos viajen

(Inscripción del monolito nuevo, el oscuro más bajo que está a la izquierda)
Este monolito estuvo colocado en el cruce del camino del convento de San Jerónimo con la carretera que lleva a Medina Azahara.

El Ayuntamiento de Córdoba en respuesta a la solicitud ciudadana con la colocación de este monolito a su entrada quiere hacer patente la importancia que concede a la recuperación de nuestro patrimonio histórico y su voluntad de defender el derecho ciudadano a hacer uso de los caminos públicos.

Córdoba Abril 2003